martes, 16 de enero de 2018

"Cree haber identificado" no es ciencia

Toman ADN de la boca de 24 muertos de hace 500 años en México. De los 24 examinados 10 de ellos tenían Salmonella enterica Paratyphi C y de este trabajo el periodista de El País dice que: "Un estudio con ADN antiguo cree haber identificado en la salmonela el patógeno que mató entre el 50% y el 90% de los indígenas tras la llegada de los españoles".

"Cree haber identificado" no es ciencia, además la muestra es muy pequeña, 10 de 24, como para extrapolar y decir que esa es la bacteria que mató al 90% de la población mesoamericana después de la llegada de los españoles.
Imagen of Salmonella Paratyphi. Obtenida de: Food Poison Journal [2]
Referencias:
1.- https://www.nature.com/articles/s41559-017-0446-6
2.- Sundeep K. Gupta, et al. Laboratory-Based Surveillance of Paratyphoid Fever in the United States: Travel and Antimicrobial Resistance. Clinical Infectious Diseases. 46(11):1656-1663 http://cid.oxfordjournals.org/content/46/11/1656.full

jueves, 11 de enero de 2018

Un interruptor para CRISPR

Un "Interruptor" para el sistema de edición de genes crispr cas9 que se ha llevado a la ciencia y la tecnología por la tormenta en el último decenio Parece que sí. Un nuevo estudio de la universidad de California - san francisco describe la identificación de las proteínas anti-Crispr creadas por virus bacteriana.
" como la tecnología crispr se desarrolló de los sistemas de defensa anti-virales naturales en bacterias, también podemos aprovechar las proteínas anti-Crispr que los virus han esculpido para obtener alrededor de esas defensas bacterianas."

https://www.eurekalert.org/pub_releases/2016-12/uoc--ofc122616.php?utm_content=buffer057b0&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer

Resuelto el empaquetamiento del ADN en la célula

Pincha aquí

La microscopía bien explicada

Si tenéis dudas sobre microscopía por favor haced clic en esta dirección:

https://micro.magnet.fsu.edu/primer/

Modelos 3D de virus, bacteriófagos, bacterias y célula eucariota

Estamos trabajando en modelos 3D de virus, bacteriófagos, bacterias y célula eucariota. Estos son nuestros avances:

El virus de la gripe tiene hemaglutinina (espinas blancas) y neuraminidasa (espinas negras), poros y un rótulo en braille

En esta fotografía se ve la diferencia de tamaños entre célula eucariota, bacteria y virus


Mural de agradecimiento



Las personas que participaron donando dinero para construir el horno de cerámica negra en Pifo que sepáis que vuestros nombres están escritos en una de las paredes de la fábrica. Gracias a tod@s!

La cloración del agua



El cloro es una opción de tratamiento de bajo costo que se utiliza para mejorar el sabor y la claridad del agua a la vez que se eliminan muchos microorganismos como bacterias y virus. Sin embargo, el proceso tiene sus limitaciones. Giardia y Criptosporidium son usualmente resistentes al cloro a menos que éste se use en dosis más elevadas que aquéllas preferidas usualmente para el tratamiento. La presencia de estos parásitos puede requerir el tratamiento previo del agua fuente.

Las concentraciones de cloro en el rango de 0,1 a 0,4 partes por millón por lo general se mantienen en los suministros municipales, mientras que los rangos de 1 a 3 ppm se utilizan tanto en piscinas y spas. Si aproximadamente hay 30.000 granos en un kilo de arroz, esto quiere decir que en 33 kg habría un millón de granos de arroz. Decir 0.1 partes por millón es lo mismo que decir un grano de arroz (o un átomo de cloro) en 330 kg de arroz. Cuando se hacen análisis químicos del agua: las ppm se refiere a mg de analito por litro de agua; mg/L (equivalente a ug/mL). Por ejemplo: Cloruros = 20 ppm equivale a 20 mg/L como Cl- que quiere decir, veinte miligramos de ion cloruro por litro de agua. El nivel de cloro en agua potable, se establece que no debe superar 2 mg/l respecto al combinado resildual mientras que el cloro libre residual no debe superar 1 mg/l. Esta cantidad está fijada por el Real Decreto 140/2003 (agua de consumo humano), en la tabla C del Anexo I.

La cloración se puede lograr con diferentes productos. El cloro se almacena como líquido en recipientes presurizados y se inyecta como gas directamente en el agua fuente. Este proceso debe ser regulado e implementado cuidadosamente, debido a que el gas de cloro es un tóxico peligroso, incluso letal.

Otra opción de cloración, de mayor costo, es el tratamiento con solución de hipoclorito de sodio. Esta solución es corrosiva pero mucho menos peligrosa y más fácil de manejar el gas de cloro. El líquido se diluye simplemente y después se mezcla con el agua fuente para realizar la desinfección.

La cloración se puede lograr también con un desinfectante sólido, hipoclorito cálcico. Este material es corrosivo y puede reaccionar explosivamente cuando entra en contacto con materiales orgánicos. Sin embargo, todos estos polvos, gránulos y tabletas se pueden almacenar a granel y usarse con eficacia hasta un máximo de un año. En todas sus formas, el hipoclorito de calcio se disuelve fácilmente en agua.

Todos estos métodos de cloración requieren de algún tiempo para funcionar — la desinfección no ocurre instantáneamente. Las dosis necesarias cambian también con las variaciones en la calidad del agua de manera que el monitoreo del agua fuente, particularmente de las aguas superficiales, es una parte importante del proceso de tratamiento. Por ese motivo en cualquier estación de tratamiento de agua con cloro hay que tener un detector de cloro. Estos aparatos cuestan menos de 100$ y te dan una lectura rápida de la concentración del cloro en el agua.
Los detectores de cloro pueden ser colorimétricos o digitales como el de la fotografía.